El atajo
El atajo
di Felipe Rodríguez @el_artista_loco
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La historia fue tomada de una lluvia de ideas relacionadas con mi etapa de estudiante

En cierto momento me inspiré en el arte, busqué imágenes que tuvieran un río, y al ver algunas de ellas me vinieron detalles que pude añadir a la historia.
Por último, lo pasé todo en formato digital, lo edité y lo leí en voz alta un par de veces para confirmar que esa era la historia que quería contar.
Y he aquí la historia final que quedó.
El atajo
Lo que estoy por contar pasó cuando yo estaba en la secundaria, y me ayudó a cambiar la perspectiva que tenía relacionada con viajar y con el sentido de la aventura, pero mejor no adelantarnos.
Esto ocurrió en el camino de regreso desde la escuela, por lo general el viaje solía ser tranquilo, siempre me iba por la calle del río, llamada así porque es un camino elevado protegido por una cerca y que pasa al lado de un río.
La calle del río es bastante larga, mide aproximadamente un kilómetro y medio, debido a que no hay cruces de calle, uno puede caminar a paso rápido sin detenerse, es excelente para cuando uno va apurado a algún sitio, el problema es que además de la calle no hay nada más, ni árboles ni casas ni nada que produzca sombra durante todo el trayecto, así que un viaje bajo el sol del medio día nunca es fácil.
A pesar de ello, siempre me iba por ese camino, era la manera más rápida de llegar a casa, lo cual era mi principal prioridad una vez terminadas las clases, lo único que deseaba entonces era llegar a mi hogar, dejar la mochila en el sofá y sentarme a descansar.
Un día que regresaba junto con 2 amigos, uno de repente dijo que tomaría un atajo para llegar a casa (vivíamos todos cerca, así que el camino a tomar era siempre el mismo).
Resulta que a medio camino había un puente colgante que llevaba a una universidad, por cierto, ese puente ya no existe, fue destruido durante una crecida de río, ahora hay uno nuevo, más resistente y ubicado a una mayor altura.
A paso rápido empezó a cruzar el puente, los otros decidimos seguirlo, principalmente llevados por la curiosidad, por cierto, para ese entonces tendríamos unos 12 años quizás, aunque no puedo asegurarlo por completo.
A pesar de ser una universidad, era normal ver a otras personas atravesando el lugar a lo largo del día, la gente lo usaba como un atajo (uno real, no como el que nosotros tomamos, pero ya llegaré a ello) ya que en caso contrario tenían que dar un gran rodeo que les llevaría hasta unos 25 minutos a paso rápido para lograr llegar al otro lado, aunque eso era antes, porque hace algunos años construyeron otro puente que permite el cruce de forma mucho más directa y sin necesidad de atravesar por la universidad, es por ello que desde entonces sólo estudiantes con carnet pueden ingresar al recinto universitario.
Para atravesar la universidad había que cruzar por varios pasillos, al ser mediodía el lugar estaba casi vacío, luego había que pasar por un campo hasta atravesar un portón metálico y algunos metros después se llegaba al río, el siguiente paso era subirse a la roca más cercana y desde ahí empezar a saltar de una roca hasta otra.
Por cierto, el río en esa época del año no era demasiado profundo, para ese entonces me llegaría casi a la altura de la rodilla, la corriente tampoco era fuerte, así que de haberlo querido hubiéramos podido atravesarlo caminando, sin embargo esa no era una opción, no tanto por no arruinar el pantalón y los zapatos (al fin y al cabo, de haberme preocupado por eso nunca hubiera considerado irme por ese camino), sino que era debido al sentido de la aventura, para así poder decir que logramos cruzar un río saltando entre las piedras.
El peso de la mochila no me dejaba brincar bien, llevaba varios cuadernos y libros, lo que complicaba las cosas, a mis amigos también les estaba costando el viaje, así que en un momento alguien propuso un breve descanso y nos quedamos uno o dos minutos sentados en una de las piedras, recuperando energía.
Por supuesto, el camino que estábamos tomando no tenía nada de atajo, ya que luego de todo lo que habíamos atravesado, todavía teníamos que avanzar unos 200 metros saltando de piedra en piedra hasta llegar al margen izquierdo del río, luego subir una pequeña cuesta y cruzar otro puente para llegar a un sitio que quedaba a unas seis cuadras de mi casa (7 y 9 cuadras respectivamente de la casa de mis amigos).
Debo mencionar que en caso de haber ido por el camino habitual, sólo debíamos haber seguido recto en vez de ir por el puente que lleva a la universidad, bastaba tan solo avanzar cuatro cuadras para poder llegar a mi casa.
Así que el viaje que tomaba menos de diez minutos nos llevó poco más de media hora debido a ese atajo, y al llegar a casa tenía los zapatos cubiertos de lodo, estaba cansado y tenía hambre, pero a pesar de ello, estaba feliz.
—¿En dónde estabas? —preguntó mi madre.
—Es que tomé un atajo —le respondí.
Ese día descubrí lo divertido que puede llegar a ser perderse en el camino, desde entonces he tomado unos cuantos “atajos”, claro, no voy por ahí cruzando ríos y atravesando montañas al azar, pero cuando hay tiempo y las circunstancias lo permiten he tomado varias rutas alternativas, las cuales por lo general terminan siendo los caminos más largos, gracias a ello he terminado conociendo lugares que de otra manera quizás nunca hubiera conocido.
Desde entonces aprendí que el viaje no se trata siempre de tan solo llegar del punto A hasta el B, a veces se trata de disfrutar del camino y de mantener vivo el sentido de la exploración y el descubrimiento.

1 commento
@el_artista_loco Ciao Felipe, e grazie anche per esserti iscritto a questo corso. È un piacere leggere altri tuoi scritti. Hai una buona voce narrativa che crea un senso di intimità con il lettore. Mi è piaciuta la sezione sul ponte e la menzione dell'alluvione e del nuovo ponte che è stato costruito. Questi dettagli costruiscono il mondo della storia e la rendono viva. Mi piace anche il messaggio della storia :)
Il mio suggerimento principale sarebbe quello di fare una scorciatoia all'interno della scorciatoia della storia, quindi quando dici "y nos quedamos uno o dos minutos sentados en una de las piedras, recuperando energía" fai un po' più di 2 minuti e scrivi cosa hanno parlato e quello che hanno visto. Ho la sensazione che ci sarà un aneddoto interessante da raccontare. Forse vedono qualcosa di insolito, o forse uno di loro condivide un segreto, o forse litigano per qualcosa! La storia mi ha ricordato il film Stand By Me (Cuenta conmigo, en español!).
Spero che questi punti saranno utili. Grazie ancora per aver partecipato al corso e ti auguro un 2022 sicuro e creativo. Un saludo desde Madrid!
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