LA PASIÓN QUE ME INVENTÉ
oleh MACARENA ARANCIBIA @msarancibia60
- 240
- 2
- 1

LA PASIÓN QUE ME INVENTÉ
A las 21.45 estaba estacionando mi coche en el garaje. Fue un día muy largo cargado de dramas laborales. Comencé a quitarme el abrigo mientras subía lentamente por las escaleras, como si el cansancio quisiera llamar mi atención en cada paso que daba.
Llené la bañera con agua tibia y unas gotas de aceite de coco. Esa esencia fue un gran regalo de mi cumpleaños número 28. Ese aroma provocaba estragos en mi cerebro, traía tantos recuerdos a mi mente en esos momentos. Fui metiéndome lentamente, primero mis pies, luego las piernas y finalmente el resto de mi cuerpo, un poco abrumada por el cambio de temperatura.
La seda de mi camisón se deslizaba lentamente por mi cuerpo. Seque cuidadosamente mi cabello, sentía mucho frío en ese momento, pude notar que la ventana del cuarto estaba entre abierta, lo cual me pareció extraño. Me asomé para cerrarla y miré por el balcón, pero no había nada a la vista.
Ahora sí, ya estaba todo en orden para ir a dormir, momento tan esperado del día. Tomé de la mesa de luz, un libro que leo a diario por las noches. Cuando abrí la página que tocaba aquel día, no encontré el señalador que dejé la noche anterior. En su lugar había un papel escrito con letras recortadas de un diario, que decía… “LA PASIÓN NO ES MÁS QUE UN INVENTO”.
Con letras recortadas de un diario como si yo no reconociera a kilómetros que él la había escrito, yo no tenía dudas. Un escalofrío recorrió mi cuerpo.
Soy Camila Vargas, tengo 35 años, actriz de profesión, soltera, sin hijos. Ah! Tengo un perro, Beltrán. Tengo un departamento en puerto madero, no es la gran cosa pero está bien para mí. No soy buena con las tareas del hogar, no me gusta cocinar, lavar, planchar, ni nada que termine con ar. Aunque tengo una excepción a mi regla, porque lo único que se hacer, es actuar.
Hace 10 años, cuando tenía apenas 25, fui protagonista de una novela que grabé junto a un elenco excepcional. Tuvo un éxito increíble. Vivimos momentos de mucha alegría y mucha satisfacción profesional, había furor en los fans que nos seguían hasta la sombra. Pero me atrevo a decir que no todo fue felicidad en aquella época.
El protagonista que compartía el éxito conmigo, Marco Villegas, un metro noventa de pura sensualidad, es un hombre muy parco, antipático, de pocas pulgas, pero sin lugar a dudas la cámara lo amaba. Marco era un hombre muy atractivo a la vista pero nadie se acercaba a él debido a sus malos modales con los demás.
Yo no tuve opción, compartíamos el papel protagónico, asique debía hablarle me guste o no. El tiempo hizo lo suyo, y de tanto ensayar, de tanto interactuar, fuimos conociéndonos más en profundidad. No fue una tarea sencilla llegar a él, pero cuando al fin lo hice, noté que había un corazón muy sensible dentro de él. Mi necesidad por acercarme no tenía que ver con lo físico, era solo una cuestión laboral. Tengo una excelente reputación en el mundo actoral, y eso se sustenta en el personaje que construyo con cada actuación, cosa que no puedo lograr si no conecto con mis compañeros.
Marco resultó ser un personaje muy gracioso en el fondo y me agradaba compartir con él, juntos hicimos una gran amistad, que más tarde se convirtió en un gran amor. Parece trillado, dos protagonistas de una novela que terminan juntos en la vida real. A fin de cuentas eso es cierto, pero la diferencia es que no terminamos juntos, a pesar de declararnos el amor de la vida del otro. En aquel momento hubiera dado mi vida por vivirla a su lado, pero el muy cobarde eligió seguir sus mandatos familiares. Tenía muchos juicios infundados sobre el mismo y sobre los demás, incluso sobre mí, o las mujeres en general. Sus paradigmas lo llevaron a casarse con la única mujer que había estado de novio durante años, desde que era un niño. Todo arreglado por sus padres, amistades por conveniencia, matrimonio tradicional, mujer que no trabaje y solo se ocupe de administrar sus cinco empleadas. ¡Que carajos!, cada vez que recuerdo esto un sentimiento de rabia invade mi cuerpo. Podríamos haber vivido un amor increíble.
Cuando rodábamos la novela, el personaje de Marco le decía a la protagonista, es decir, a mí, la siguiente frase: “La pasión no es más que un invento”. Esa frase se repitió una y otra vez durante el largometraje. Y es que el actor decía eso cuando Malena (mi personaje de ficción) le reclamaba que ya no había pasión entre ellos después de varios años juntos. Eso fue motivo de risas para todo el equipo durante mucho tiempo, porque tantas veces tuvo que decir eso, que resultaba hasta ridículo en algún punto.
Los detalles no vienen al caso, el punto es que debería ser una idiota para no saber que Marco me dejó eso ahí. Hacía muchos años no sabía de él. Se mudó a Los Ángeles con su esposa y hasta donde escuche por los medios ya tenía dos hijas.
Nos enamoramos locamente durante el rodaje, pero Marco ya estaba comprometido, le dije que comenzáramos una nueva vida en otro lugar, lejos de todo. Vivimos momentos muy especiales, incluso tuvimos una especie de luna de miel en una playa del Caribe, donde descubrió mi pasión por el aroma de coco. A decir verdad pudo más su cabeza que su corazón, asique se casó y se fue. No imagine que regresaría y mucho menos que me dejaría esa nota. ¿Con qué sentido lo haría?
No me interesaba saber de él. Nunca me case ni me volví a enamorar. Pero algo tenía claro y es que no quería saber de él. A esa altura de mi vida ya había conseguido muchos logros que llenaron los vacíos con los que cargaba. Dirigía mis propias obras de teatro, escribia guiones para telenovelas, había filmado tres películas y compartido escenario con los mejores actores del momento.
Tome la nota y la leí nuevamente, junte coraje y la rompí. Lo único que puedo decir con certeza en estos momentos, es que “Un invento puede terminar en una gran pasión”, pero una pasión siempre es un gran invento.
1 komentar
Hi Macarena, What a fun story! It feels like the beginning of a novel. My feeling is that Marco is not going to give up so easily. I really like the structure of the story, the way it has all the qualities of a telenovela, and is about a telenovela relationship that happens as the result of working on the set of a telenovela. I can imgaine that it would be a lot of fun to write a longer version and to see what happens next.
My suggestion would be to bring in some of the elements that you mention in your biography, like being a pastry chef and an ontological coach. To see how the characters transform over time, but also to include the very "primal" elements of baking and food. You set up the mystery of the story really well, those questions that we'd want to keep reading to find out: who did Marco marry? Why is he back? Why is she so adamant about not getting involved with him? Also: Is it really Marco who left the note?!
I hope you'll keep writing the story and enjoy the process. Thanks for sharing the story with us and for being part of the course. Un abrazo desde Madrid.
Masuk atau bergabung Gratis untuk berkomentar