vincentvanwilde

Perseguido por la sombra de Fausto, abandono el diseño gráfico y entro en la cocina buscando un cielo nuevo. Siempre he estado vinculado de algún modo a la hostelería, pero esta vez llego para quedarme.
Ahora miro el mundo del arte desde otra perspectiva. Soy cocinero gráfico, diseño platos.

-"Todo me modifica pero nada me cambia"-.

Entre cacharros de cocina hay un mundo lleno de colores, formas, texturas, de sonidos, de olores y sabores. No puedo desvincularme de ningún modo de lo que soy.

Aquí el éxito o fracaso de tu trabajo es mucho más inmediato, la respuesta de tu cliente es más cercana, a tiempo real. Trabajo efímero que se re-crea constantemente, y cada una de esas veces debe ser como la anterior, brillante.

Por qué estoy aquí? Podría ser algo terapéutico, como el que usa la cocina para desaparecer del mundo y buscar respuestas. Porque es mi vía de escape, de encontrar nuevos caminos, de avanzar.

Como un hombre del renacimiento, aprendo y guardo cualquier información que cae en mis manos, sin importar la disciplina a la que pertenezca. Y en este acto de "no búsqueda" dejo que la vida me presente, y acabo convirtiéndome en mero espectador, y como un niño recibiendo estímulos, sin juicio, se nutre de ellos. Dejo que ese libro, disco o artista me encuentre. Y entonces me empapo. La vida te presenta todo aquello que está esperándote. Mi inspiración.

No pretendo enseñar o juzgar, este es mi mundo y mi cielo.