Recurso gratuito: ejercicios de tono para mejorar tu dibujo botánico El dibujo botánico es una disciplina donde la observación y la precisión conviven con la sensibilidad artística. Más allá de la forma y el contorno, hay un elemento clave que marca la diferencia entre un dibujo plano y uno lleno de vida: el tono. Saber trabajar correctamente las luces, las sombras y las gradaciones tonales es esencial para representar volumen, textura y profundidad en formas orgánicas como hojas, flores o frutos. Este recurso gratuito nace del curso Dominando el dibujo botánico con técnicas de lápiz de grafito y está pensado como un apoyo práctico para quienes quieren mejorar su técnica paso a paso. A través de ejercicios sencillos y progresivos, podrás entrenar el control del grafito y afinar tu mirada para entender cómo la luz construye la forma en el dibujo botánico. ¿Qué es el tono y por qué es tan importante en el dibujo botánico? En dibujo, el tono se refiere a los distintos grados de claridad y oscuridad que se utilizan para representar la luz y la sombra. No se trata solo de “sombrear”, sino de comprender cómo la luz incide sobre un objeto y cómo esa información se traduce en valores tonales sobre el papel. En el dibujo botánico, el tono cumple una función especialmente importante. Las formas naturales rara vez son planas o uniformes: presentan curvas suaves, pliegues, nervaduras y cambios sutiles de textura. El control del tono permite sugerir estas cualidades sin necesidad de cargar el dibujo de líneas, aportando realismo y profundidad. Además, trabajar bien el tono ayuda a: • Entender mejor la estructura tridimensional de las plantas. • Diferenciar planos y volúmenes de forma clara. • Transmitir delicadeza y precisión, dos valores clave del dibujo botánico.
@vestibal
Madrid, España