Aprende a distribuir los elementos de una imagen, crear puntos de interés y dirigir la mirada con prácticas sencillas para entrenar tu criterio visual. La composición es uno de esos aspectos del dibujo que suele pasar desapercibido cuando empezamos. Es habitual pensar que una buena ilustración depende únicamente de dominar la anatomía, la perspectiva o el color, pero la realidad es que una imagen puede estar perfectamente dibujada y, aun así, no conseguir transmitir lo que pretende. Componer significa decidir cómo se organizan todos los elementos dentro del espacio disponible. Es elegir qué verá primero quien observa la imagen, qué recorrido seguirá su mirada y qué sensaciones despertará la escena. En otras palabras, la composición es el lenguaje silencioso que da estructura a cualquier dibujo. La buena noticia es que este criterio visual también se puede entrenar. Igual que practicamos trazos o sombras, existen ejercicios específicos que ayudan a desarrollar la capacidad de tomar mejores decisiones antes incluso de empezar una ilustración definitiva. A continuación encontrarás diez ejercicios sencillos, progresivos y adaptables a cualquier disciplina, desde el dibujo artístico hasta la ilustración, el cómic, el sketching o la pintura. No buscan crear obras acabadas, sino ayudarte a mirar tus composiciones con otros ojos.
@mapedcolorpeps
Santa Clara del Mar, Argentina