Mi periquito Parlanchín
van cabello_graciela @cabello_graciela
- 130
- 0
- 0

“Mi periquito parlanchín”
Por: Graciela Cabello
- ¡Peligro!, ¡ni se te ocurra hacerlo! - Se escuchaba una voz bastante chillona-
- ¡Peligro, peligro, no puedes hacerlo!, continuaba la voz más insistente, llegando a molestar tanto que no había remedio que voltear a ver que estaba pasando.
Al principio era molesto, la voz era muy chillona, pero me acostumbre a que me acompañara a todos lados. Se preguntarán de dónde venía esa voz.
Cuando era niña me encantaba jugar en la granja de la abuela, había diferentes animales y como era campo abierto era común ver aves ir y venir, algunas con cantos hermosos y otras un poco chillonas como el caso de Eric –Así le puse a mi periquito parlanchín-
Como mi abuela era un tanto preocupona, tenía tantos hijos que cuidar que se acostumbró a manejar todo desde su cocina y para no batallar en estar detrás de nosotros, gritaba desde su centro de comando: ¡Peligro! ¡Ni se te ocurra hacerlo!, para advertirnos de no cruzar la calle, cada vez que veía venir una vieja carreta acercarse a donde jugábamos. Ya sabes, lanzaba una de esas miradas entre amenazante y juguetona acompañada de su grito, ya que era común que la pelota se saliera a la calle y detrás de ella los niños. Así que periquito se acostumbró a repetir la voz de la abuela: ¡peligro, peligro, ni se te ocurra hacerlo!
Al principio periquito me acompañaba a todos lados hasta que me lo regalaron y a partir de ahí jamás se separó de mí. Un día estaba a punto de cruzar de la calle y periquito que se acostumbró a viajar en mi hombro, hablaba muy cerca de mi cabeza grito: ¡peligro, no puedes hacerlo! y ese día me salvó la vida, un auto pasó a toda velocidad y de no haber gritado me hubiera atropellado.
A partir de ahí le hacía caso, siempre que me advertía, era mi compañía. Solo que había un problema: el periquito solo sabía esa frase. –¡peligro, no puedes hacerlo! -
Y al crecer me acostumbre a escuchar su voz y su frase me acompañaba a donde quiera que iba, cuando quería hacer algo de repente se activaba su voz ¡peligro, peligro!. Y yo actuaba en automático y me detenía, ya no lo intentaba, ¡ni siquiera lo pensaba¡, pareciera que ni periquito ni yo nos habíamos dado cuenta de que yo había crecido.
El periquito me acompañaba y me acostumbre tanto a su voz chillona que mi voz se dejó de escuchar.
Él tomó las riendas de cada decisión y se activaba una vez más cada vez que quería cruzar un nuevo límite, emprender un nuevo camino.
Un día un maestro advirtió esta extraña relación entre el periquito y yo, se acercó a mí y me preguntó: ¿quieres participar en un concurso para exponer tu trabajo? – el periquito respondió rápidamente: ¡peligro, peligro!, ¡tú no puedes!, y sin pensarlo dije que no- mi periquito respondió por mí.
El maestro asombrado interrumpió- ¿el periquito decide por ti? - no te has dado cuenta que solo es un periquito?¡-
Por más obvio que parezca no lo vivía así, me había acostumbrado tanto a su compañía, a su voz repetitiva se volvió más fuerte que la mía. Hasta ese día, donde el maestro me recordó que solo era un periquito y pude colocarlo en su justo lugar.
Así para con nuestras creencias, nuestras creencias son esos “periquitos” que cargamos en nuestros hombros y se escuchan en nuestra cabeza, deciden nuestro camino lo tengamos consciente o no.
Son pensamientos que se quedan con nosotros como verdades, ya sea porque alguna vez nos sirvieron para protegernos en la vida o simplemente porque así las aprendimos desde nuestra niñez. Algunas tienen tanto tiempo viviendo con nosotros que ya ni siquiera las cuestionamos y decidimos desde lo que nos dictan. No nos damos cuenta de lo que son, son como “periquitos” que solo repiten frases que grabaron en alguna ocasión. Algunas de estar frases nos impulsan, pero otras nos limitan, algunas son tan fuertes que marcan límites invisibles de lo que podemos lograr.
Así que si alguna vez te propones lograr algo y sientes que “algo” dentro de ti te lo impide, pregúntate: ¿Cuáles son tus periquitos?
0 opmerkingen
Log in of doe gratis mee om te reageren