El pintor británico, una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo, ha fallecido a los 88 años. Recordamos una trayectoria marcada por el color, la experimentación y una curiosidad creativa que nunca dejó de renovarse. David Hockney dedicó su vida a observar. A mirar con atención una piscina iluminada por el sol de California, el rostro de una persona cercana, una carretera vacía, la transformación de un jardín con el paso de las estaciones o las posibilidades creativas que podía esconder una pantalla de iPad. El artista británico, considerado una de las figuras esenciales del arte de los siglos XX y XXI, ha fallecido a los 88 años. Su legado abarca más de siete décadas de trabajo y una producción difícil de encasillar: pintura, dibujo, grabado, fotografía, collage, diseño escénico y creación digital. Más allá de sus imágenes más reconocibles, Hockney deja una enseñanza que atraviesa toda su obra: incluso aquello que vemos cada día puede resultar extraordinario cuando aprendemos a prestarle atención.
@olivera_3
Tegucigalpa, Honduras