Una fotografía también puede ser un punto de partida Cuando hacemos una fotografía solemos pensar que el proceso termina al pulsar el disparador o, como mucho, tras una pequeña edición digital. Sin embargo, una imagen también puede ser el comienzo de una nueva creación. Basta con imprimirla y verla como un lienzo en blanco para descubrir que todavía tiene mucho que contar. La fotografía intervenida invita precisamente a cambiar esa mirada. Pintar sobre una imagen, recortarla, bordarla o combinarla con otros materiales permite romper con la idea de la fotografía como un objeto intocable y convertirla en un espacio de experimentación. Cada gesto añade una nueva capa de significado y transforma una escena cotidiana en una pieza artística única. No hace falta ser fotógrafo profesional ni dominar la pintura para empezar. A menudo, las intervenciones más sencillas son las que generan los resultados más sorprendentes. En este artículo descubrirás qué es la fotografía intervenida, qué materiales necesitas y qué técnicas puedes probar para desarrollar un lenguaje visual propio.
Me gusta tu estilo visual.
Gracias, Gabriel.
Muy bonito y triste a la vez. Me ha gustado mucho.
Gracias Polak!
Me detengo pocas veces a leer los textos por aquí, tu trabajo atrapa. Me ha gustado Manuela.
Bravo!
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Precioso trabajo... sólo pondría la pequeña pega de la rotulación escogida para los textos... por lo demás me parece una delicia de trazo y de historia. Enhorabuena!
7 comentarios
Me gusta tu estilo visual.
Gracias, Gabriel.
Muy bonito y triste a la vez. Me ha gustado mucho.
Gracias Polak!
Me detengo pocas veces a leer los textos por aquí, tu trabajo atrapa. Me ha gustado Manuela.
Bravo!
Precioso trabajo... sólo pondría la pequeña pega de la rotulación escogida para los textos...
por lo demás me parece una delicia de trazo y de historia. Enhorabuena!
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