Foros MadinSpain '09
Sobre el trasfondo ideológico del MAD
50 50 Respuestas Jueves, julio 2, 2009
Hola a todos. He escrito mis impresiones sobre el Mad. Como el enfoque que le he dado al asunto es distinto (sobre ideología, no sobre calidad) he preferido abrir un hilo aparte.
Ha terminado el Madinspain 09 (ahora MAD 09). Primero quiero agradecer sinceramente a Borja y a Wences la valiente invitación al evento. Más aún a sabiendas de que invitar a un tipo como yo implicará una dura crítica al final ya que no soy un diseñador al uso. Mi evaluación del Mad no se limitará a pensar en la calidad de los trabajos presentados, si cumplen sus objetivos comerciales o institucionales, si están bien o mal hechos sino centrarme en la cuestión de si este tipo de trabajos y la actitud de sus creadores es bueno para los demás, para la sociedad en su conjunto, o no.
Así pues, haré una crítica que nadie ha hecho y muy probablemente nadie hará. Mi perspectiva es radicalmente opuesta a la de cualquier otro asistente y mis valoraciones tienen en cuenta cuestiones que han sido fulminantemente ignoradas por el resto de consideraciones que he leído. Ahí es donde, pienso, reside su valor. Perdonadme si no entro en qué trabajos son buenos o malos, pero éste es un asunto ampliamente tratado por otros.
El Mad se ha convertido en un evento mediático y multitudinario gracias a la excepcional capacidad de trabajo del equipo que lo organiza y por este motivo su importancia social crece: MAD es ahora el espejo en el que desean verse reflejados miles de jóvenes (y no tan jóvenes) profesionales. Mad es una referencia porque sus ponentes encarnan el paradigma del éxito profesional y su importancia social es indiscutible porque los discursos ideológicos que subyacen bajo una aparente ausencia de ideología serán absorbidos de forma natural e irreversible por esa multitud de jóvenes aspirantes que es el público del Mad.
Acerca de la edición anterior señalé una estrecha relación entre los planteamientos del Mad y el negocio [ http://bit.ly/W84oO ], tono que se mantiene, si acaso acentuado, este año. Hemos tenido oportunidad de percibir el aroma del dogma ideológico que el mercado necesita encontrar en sus técnicos. Se ha hecho aquí evidente, por decirlo de otra forma, cómo hay que pensar y actuar para que este mercado te acoja y te impulse por la autopista de los rendimientos crecientes, la receta para la construcción de una subjetividad compatible con él. Este aspecto de la construcción identitaria es, con mucho, el más importante de todo cuanto hayamos visto en el Palacio de Congresos de Madrid porque atañe al modo en cómo uno se moldea a sí mismo en función de intereses ajenos, es decir, el mecanismo que activa la heteronomía, término que por oposición a “autonomía” alude a la determinación de la propia voluntad por las fuerzas externas.
En las jornadas sobre industrias creativas y governanza cultural “Atravesadas por la cultura” que recientemente han concluido en Madrid se comentaron algunos mecanismos de precarización en el sector y uno de ellos está estrechamente relacionado con la escala de valores del trabajador que antepone hacer un trabajo estimulante a unas condiciones de trabajo aceptables. En definitiva, somos capaces de trabajar en peores condiciones si nos gusta lo que hacemos. Más allá, lo que esta industria creativa necesita es una implicación incondicional y emocional que a menudo acaba por sustraerte de la vida privada. Por este camino uno acaba dedicando su vida a la empresa, un mecanismo de precarización que se ha acabado exportado desde el ámbito de la cultura a otras industrias.
Apoyando esta tesis tenemos, por ejemplo, la ponencia de Grupo W, cuyo representante presumía de que el personal de su agencia se había quedado sin vacaciones para hacer el trabajo, aunque ejemplos hubo más. La precarización por voluntad propia es una exigencia de las compañías exitosas y la dedicación incondicional con un vínculo emocional con la empresa una de sus herramietas. Por eso las exposiciones encendidas como la de Herráiz y Soto y Grupo W que hacen énfasis en el carácter distendido de su ambiente de trabajo (mirad qué estupendos y bromistas somos) deberían guardarse para el ámbito privado porque esta instrumentalización interesada de la propia conducta acaba por desactivar el comportamiento natural al convertirse en una exigencia tácita de la empresa, además de que resulta inverosimil para cualquiera con dos dedos de criticidad: Las empresas son lo que son y no son precísamente “guays”. En resumen, lo que se hace patente aquí es la necesidad de las empresas de desarrollar un discurso de dedicación exclusiva, de venderse como líderes en felicidad en contacto con las exigencias del mercado porque esta idea es un poderoso atractor para clientes y hace sostenible el negocio. Pero no me pidan que lo asuma como una verdad. Para mí no es más que otra ficción, una guionización más de la realidad.
Para enfrentar la siguiente cuestión he de hacer una breve introducción. Uno de los problemas más acuciantes en el que nos vemos inmersos los diseñadores, en tanto que herramienta de los sistemas de comunicación institucionales y corporativos es, como ha descrito el antropólogo Marc Augé, la inmersión de las sociedades contemporáneas en un estado de cosas que ha dado en llamar “todo ficcional”.
Se trata de cómo con la pérdida de los grandes relatos de la modernidad estos se ven desplazados hacia el polo de la ficción. El imaginario colectivo es abandonado por los mitos, que antes regulaban nuestra conducta en sociedad, y es ocupado por la ficción.
En este estado de cosas la conducta se regula por la ficción, la idea del bienestar social está estrechamente ligada al consumo y alimentada por la imagen publicitaria. Los parques de ocio son centros comerciales, las ciudades se convierten en parques temáticos y la opinión pública se manipula por acciones guionizadas. Las sociedades contemporáneas navegan en realidades construidas y experiencias envasadas a la medida de los intereses corporativos.
El nivel de mentira y engaño es tal que en los últimos años las acciones de comunicación directa han ido evolucionando de múltiples formas en un intento de combatir la desconfianza creciente que el público mantiene sobre cualquier tipo expresión corporativa. En este contexto, al calor de las tecnologías de las comunicaciones, surge lo que se ha dado en llamar información distribuída. Weblogs, páginas web de información local que muy a veces tienen carácter personal (es el caso de los blogueros) y otras son organizaciones sociales que mantienen cierta independencia de los poderes dominantes.
El interés de este sector distribuído que ha protagonizado cierto antagonismo frente a los medios de organización jerárquica reside básicamente en dos aspectos:
- La información es de carácter personal, o sea, lo que te cuentan viene avalado por cierto grado de cercanía y en muchos casos cierta dosis de auténtica afectividad y
- El grado de independencia respecto de otros poderes. Lo que te cuenta un blogger es lo que le interesa a él, no a la institución que representa.
De esta forma la información distribuida ha instituido un territorio en el que medrar sin participar de los grandes intereses, un oasis en medio de un desierto de condicionantes institucionales y corporativos.
Pues bien, una de las ponencias más terroríficas fue la del exitoso y enormemente aplaudido Waskman, un empresario joven y listo que ha adoptado para su trabajo una siniestra fórmula para combatir la natural desconfianza del público general respecto de las comunicaciones corporativas y mensajes publicitarios: el márquetin viral. Se trata de generar un acontecimiento que tenga interés suficiente para que fluya por sí mismo en este entorno de información distribuída que “nadie controla” (o que hasta ahora nadie controlaba).
Se trata aquí de colonizar un medio de información que ha prosperado precísamente gracias a su grado de independencia, de subordinarlo a los intereses del mercado haciendo desaparecer los resquicios de independencia que asomaban en la red. Si la idea es terrible, el método no lo es menos: la creación artificial de noticias, de experiencias envasadas que puedan resultar atractivas a estos agentes independientes. Experiencias e ideas coherentes con sus objetivos empresariales que puedan invadir como una enfermedad (aquí cobra todo su sentido el término viral) un ámbito sobre el que no se tenía control directo.
Waskman diseña experiencias para los bloguers “independientes” y noticias para los medios tradicionales. Dos técnicas de las cuales ofreció sendos ejemplos. La realidad guionizada se revela aquí con toda su fuerza. Las noticias no se producen por los avatares de la sociedad sino que se diseñan en una agencia de publicidad. Ya no basta con saber que el salchichón industrial de Casa Tarradellas no está producido en un entorno paradisiaco de los Pirineos como parecen decir sus spots publicitarios, esta es una mentira demasiado burda (aunque aún funciona debido a que es preferible para el público una producción que simula ser saludable a una que ni siquiera se molesta en disimular). Ahora los medios para construir la realidad y condicionar voluntades se han sofisticado hasta el punto de que parece que las ideas que esgrimimos son nuestras ideas. Pero nada más lejos. Son de las agencias.
Como colofón a este magnífico despropósito reproduzco a continuación una frase que el propio Waskman pronunció durante su ponencia para justificar su trabajo:
“Si es noticia, es verdad”. (es decir, las noticias son verdades)
Desde aquí le invito a reflexionar sobre esta proposición. No sólo ignora la tradicional manipulación mediática y el sesgo de cada medio según sus coyunturales intereses sino que mantiene que, al ser verdad una noticia, seguirá siendo igualmente verdadera aunque la hayamos inventado o diseñado ex profeso nosotros mismos a la medida de los intereses de nuestro cliente.
Las demás expresiones de márquetin viral, si bien no superan la miseria intelectual de Waskman, tampoco se quedan cortas. La propuesta reivindicativa de los Reyes Magos frente a Papá Noel asume un lenguaje reivindicativo y las formas de movimiento social para reivindicar... nada! Ahora la fuerza y acción popular es desactivada por el sencillo método de activarla en pos de unos objetivos políticamente correctos, sencillamente divertidos o graciosos. Los chicos de La Nevera han conseguido exitosamente uno de los objetivos deseados por las administraciones políticas de todos los tiempos: que la gente se preocupe por idioteces pero que parezca que se preocupan por algo importante y que deriven hacia allí sus energías.
Por último voy a comentar otra frase estelar cargada de ideología. El representante de Interbrand llegó a decir que “las marcas también pueden cambiar el mundo”, aunque ante tal osadía él mismo matizó que “dicho así, suena terrible”. Pero dicho lo dejó. No entro en más análisis por pudor y respeto a la inteligencia de la audiencia.
Una crítica general al evento sigue siendo la sólida unidireccionalidad cuya dinámica se basa en la generación de tribunas desde las que se pretende impresionar. Esta forma de interacción contiene cierta prepotencia y deja el aplauso como único recurso posible de retroalimentación in situ. Es, además, una concesión sin fisuras a la dinámica del espectáculo, a la espectacularización del trabajo.
Las formas correctas de construir deben practicarse desde el terreno de lo común. Es sorprendente cómo una comunidad basada en la interacción, la socialización del conocimiento y de los recursos (me refiero a Doméstika) no tiene aprendida la lección y en el momento en el que puede hacer un evento presencial hace un evento mediático, altavoz del corporativismo más exacerbado y con especial desprecio por la promoción de una conciencia crítica hacia lo que hacemos y cómo lo hacemos.
En mi opinión el Mad no puede cambiarse porque es lo que es y funciona bien. No tiene sentido convertirlo en otra cosa. Sin embargo, espero que este comentario sirva para abrir una reflexión interna sobre lo que se hace y para qué se hace. Mi escenario ideal sería aquel que desembocara en la incorporación de mecanismos de participación que si bien no pretendan cambiar su esencia sirvieran de contrapunto a una estructura en exceso monolítica y unidireccional.
1 “En este sentido, la modernidad implantó la necesidad irrenunciable de la administración de la experiencia y del acontecer a través del mecanismo de guionización del mundo, que establece un marco de seguridad que aporta una apariencia de estabilidad” Daniel Villegas. http://www.contraindicaciones.net/2006/02/un-nuevo-y-bravo-mundo-textos-2.html
Ha terminado el Madinspain 09 (ahora MAD 09). Primero quiero agradecer sinceramente a Borja y a Wences la valiente invitación al evento. Más aún a sabiendas de que invitar a un tipo como yo implicará una dura crítica al final ya que no soy un diseñador al uso. Mi evaluación del Mad no se limitará a pensar en la calidad de los trabajos presentados, si cumplen sus objetivos comerciales o institucionales, si están bien o mal hechos sino centrarme en la cuestión de si este tipo de trabajos y la actitud de sus creadores es bueno para los demás, para la sociedad en su conjunto, o no.
Así pues, haré una crítica que nadie ha hecho y muy probablemente nadie hará. Mi perspectiva es radicalmente opuesta a la de cualquier otro asistente y mis valoraciones tienen en cuenta cuestiones que han sido fulminantemente ignoradas por el resto de consideraciones que he leído. Ahí es donde, pienso, reside su valor. Perdonadme si no entro en qué trabajos son buenos o malos, pero éste es un asunto ampliamente tratado por otros.
El Mad se ha convertido en un evento mediático y multitudinario gracias a la excepcional capacidad de trabajo del equipo que lo organiza y por este motivo su importancia social crece: MAD es ahora el espejo en el que desean verse reflejados miles de jóvenes (y no tan jóvenes) profesionales. Mad es una referencia porque sus ponentes encarnan el paradigma del éxito profesional y su importancia social es indiscutible porque los discursos ideológicos que subyacen bajo una aparente ausencia de ideología serán absorbidos de forma natural e irreversible por esa multitud de jóvenes aspirantes que es el público del Mad.
Acerca de la edición anterior señalé una estrecha relación entre los planteamientos del Mad y el negocio [ http://bit.ly/W84oO ], tono que se mantiene, si acaso acentuado, este año. Hemos tenido oportunidad de percibir el aroma del dogma ideológico que el mercado necesita encontrar en sus técnicos. Se ha hecho aquí evidente, por decirlo de otra forma, cómo hay que pensar y actuar para que este mercado te acoja y te impulse por la autopista de los rendimientos crecientes, la receta para la construcción de una subjetividad compatible con él. Este aspecto de la construcción identitaria es, con mucho, el más importante de todo cuanto hayamos visto en el Palacio de Congresos de Madrid porque atañe al modo en cómo uno se moldea a sí mismo en función de intereses ajenos, es decir, el mecanismo que activa la heteronomía, término que por oposición a “autonomía” alude a la determinación de la propia voluntad por las fuerzas externas.
En las jornadas sobre industrias creativas y governanza cultural “Atravesadas por la cultura” que recientemente han concluido en Madrid se comentaron algunos mecanismos de precarización en el sector y uno de ellos está estrechamente relacionado con la escala de valores del trabajador que antepone hacer un trabajo estimulante a unas condiciones de trabajo aceptables. En definitiva, somos capaces de trabajar en peores condiciones si nos gusta lo que hacemos. Más allá, lo que esta industria creativa necesita es una implicación incondicional y emocional que a menudo acaba por sustraerte de la vida privada. Por este camino uno acaba dedicando su vida a la empresa, un mecanismo de precarización que se ha acabado exportado desde el ámbito de la cultura a otras industrias.
Apoyando esta tesis tenemos, por ejemplo, la ponencia de Grupo W, cuyo representante presumía de que el personal de su agencia se había quedado sin vacaciones para hacer el trabajo, aunque ejemplos hubo más. La precarización por voluntad propia es una exigencia de las compañías exitosas y la dedicación incondicional con un vínculo emocional con la empresa una de sus herramietas. Por eso las exposiciones encendidas como la de Herráiz y Soto y Grupo W que hacen énfasis en el carácter distendido de su ambiente de trabajo (mirad qué estupendos y bromistas somos) deberían guardarse para el ámbito privado porque esta instrumentalización interesada de la propia conducta acaba por desactivar el comportamiento natural al convertirse en una exigencia tácita de la empresa, además de que resulta inverosimil para cualquiera con dos dedos de criticidad: Las empresas son lo que son y no son precísamente “guays”. En resumen, lo que se hace patente aquí es la necesidad de las empresas de desarrollar un discurso de dedicación exclusiva, de venderse como líderes en felicidad en contacto con las exigencias del mercado porque esta idea es un poderoso atractor para clientes y hace sostenible el negocio. Pero no me pidan que lo asuma como una verdad. Para mí no es más que otra ficción, una guionización más de la realidad.
Para enfrentar la siguiente cuestión he de hacer una breve introducción. Uno de los problemas más acuciantes en el que nos vemos inmersos los diseñadores, en tanto que herramienta de los sistemas de comunicación institucionales y corporativos es, como ha descrito el antropólogo Marc Augé, la inmersión de las sociedades contemporáneas en un estado de cosas que ha dado en llamar “todo ficcional”.
Se trata de cómo con la pérdida de los grandes relatos de la modernidad estos se ven desplazados hacia el polo de la ficción. El imaginario colectivo es abandonado por los mitos, que antes regulaban nuestra conducta en sociedad, y es ocupado por la ficción.
En este estado de cosas la conducta se regula por la ficción, la idea del bienestar social está estrechamente ligada al consumo y alimentada por la imagen publicitaria. Los parques de ocio son centros comerciales, las ciudades se convierten en parques temáticos y la opinión pública se manipula por acciones guionizadas. Las sociedades contemporáneas navegan en realidades construidas y experiencias envasadas a la medida de los intereses corporativos.
El nivel de mentira y engaño es tal que en los últimos años las acciones de comunicación directa han ido evolucionando de múltiples formas en un intento de combatir la desconfianza creciente que el público mantiene sobre cualquier tipo expresión corporativa. En este contexto, al calor de las tecnologías de las comunicaciones, surge lo que se ha dado en llamar información distribuída. Weblogs, páginas web de información local que muy a veces tienen carácter personal (es el caso de los blogueros) y otras son organizaciones sociales que mantienen cierta independencia de los poderes dominantes.
El interés de este sector distribuído que ha protagonizado cierto antagonismo frente a los medios de organización jerárquica reside básicamente en dos aspectos:
- La información es de carácter personal, o sea, lo que te cuentan viene avalado por cierto grado de cercanía y en muchos casos cierta dosis de auténtica afectividad y
- El grado de independencia respecto de otros poderes. Lo que te cuenta un blogger es lo que le interesa a él, no a la institución que representa.
De esta forma la información distribuida ha instituido un territorio en el que medrar sin participar de los grandes intereses, un oasis en medio de un desierto de condicionantes institucionales y corporativos.
Pues bien, una de las ponencias más terroríficas fue la del exitoso y enormemente aplaudido Waskman, un empresario joven y listo que ha adoptado para su trabajo una siniestra fórmula para combatir la natural desconfianza del público general respecto de las comunicaciones corporativas y mensajes publicitarios: el márquetin viral. Se trata de generar un acontecimiento que tenga interés suficiente para que fluya por sí mismo en este entorno de información distribuída que “nadie controla” (o que hasta ahora nadie controlaba).
Se trata aquí de colonizar un medio de información que ha prosperado precísamente gracias a su grado de independencia, de subordinarlo a los intereses del mercado haciendo desaparecer los resquicios de independencia que asomaban en la red. Si la idea es terrible, el método no lo es menos: la creación artificial de noticias, de experiencias envasadas que puedan resultar atractivas a estos agentes independientes. Experiencias e ideas coherentes con sus objetivos empresariales que puedan invadir como una enfermedad (aquí cobra todo su sentido el término viral) un ámbito sobre el que no se tenía control directo.
Waskman diseña experiencias para los bloguers “independientes” y noticias para los medios tradicionales. Dos técnicas de las cuales ofreció sendos ejemplos. La realidad guionizada se revela aquí con toda su fuerza. Las noticias no se producen por los avatares de la sociedad sino que se diseñan en una agencia de publicidad. Ya no basta con saber que el salchichón industrial de Casa Tarradellas no está producido en un entorno paradisiaco de los Pirineos como parecen decir sus spots publicitarios, esta es una mentira demasiado burda (aunque aún funciona debido a que es preferible para el público una producción que simula ser saludable a una que ni siquiera se molesta en disimular). Ahora los medios para construir la realidad y condicionar voluntades se han sofisticado hasta el punto de que parece que las ideas que esgrimimos son nuestras ideas. Pero nada más lejos. Son de las agencias.
Como colofón a este magnífico despropósito reproduzco a continuación una frase que el propio Waskman pronunció durante su ponencia para justificar su trabajo:
“Si es noticia, es verdad”. (es decir, las noticias son verdades)
Desde aquí le invito a reflexionar sobre esta proposición. No sólo ignora la tradicional manipulación mediática y el sesgo de cada medio según sus coyunturales intereses sino que mantiene que, al ser verdad una noticia, seguirá siendo igualmente verdadera aunque la hayamos inventado o diseñado ex profeso nosotros mismos a la medida de los intereses de nuestro cliente.
Las demás expresiones de márquetin viral, si bien no superan la miseria intelectual de Waskman, tampoco se quedan cortas. La propuesta reivindicativa de los Reyes Magos frente a Papá Noel asume un lenguaje reivindicativo y las formas de movimiento social para reivindicar... nada! Ahora la fuerza y acción popular es desactivada por el sencillo método de activarla en pos de unos objetivos políticamente correctos, sencillamente divertidos o graciosos. Los chicos de La Nevera han conseguido exitosamente uno de los objetivos deseados por las administraciones políticas de todos los tiempos: que la gente se preocupe por idioteces pero que parezca que se preocupan por algo importante y que deriven hacia allí sus energías.
Por último voy a comentar otra frase estelar cargada de ideología. El representante de Interbrand llegó a decir que “las marcas también pueden cambiar el mundo”, aunque ante tal osadía él mismo matizó que “dicho así, suena terrible”. Pero dicho lo dejó. No entro en más análisis por pudor y respeto a la inteligencia de la audiencia.
Una crítica general al evento sigue siendo la sólida unidireccionalidad cuya dinámica se basa en la generación de tribunas desde las que se pretende impresionar. Esta forma de interacción contiene cierta prepotencia y deja el aplauso como único recurso posible de retroalimentación in situ. Es, además, una concesión sin fisuras a la dinámica del espectáculo, a la espectacularización del trabajo.
Las formas correctas de construir deben practicarse desde el terreno de lo común. Es sorprendente cómo una comunidad basada en la interacción, la socialización del conocimiento y de los recursos (me refiero a Doméstika) no tiene aprendida la lección y en el momento en el que puede hacer un evento presencial hace un evento mediático, altavoz del corporativismo más exacerbado y con especial desprecio por la promoción de una conciencia crítica hacia lo que hacemos y cómo lo hacemos.
En mi opinión el Mad no puede cambiarse porque es lo que es y funciona bien. No tiene sentido convertirlo en otra cosa. Sin embargo, espero que este comentario sirva para abrir una reflexión interna sobre lo que se hace y para qué se hace. Mi escenario ideal sería aquel que desembocara en la incorporación de mecanismos de participación que si bien no pretendan cambiar su esencia sirvieran de contrapunto a una estructura en exceso monolítica y unidireccional.
1 “En este sentido, la modernidad implantó la necesidad irrenunciable de la administración de la experiencia y del acontecer a través del mecanismo de guionización del mundo, que establece un marco de seguridad que aporta una apariencia de estabilidad” Daniel Villegas. http://www.contraindicaciones.net/2006/02/un-nuevo-y-bravo-mundo-textos-2.html
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Freeza
Registrado desde 22/10/08 / Número de posts: 470
estoy acumulando coraje para leer todo eso. :) -
San_Meister
Registrado desde 12/09/06 / Número de posts: 1412
Me ha gustado el análisis. Y sin ánimo de desvirtuar la exposición (pues tal disertación obliga a réplicas pausadas y fundadas) añadiría: este tipo de eventos se plantean como un recorrido sobre el éxito público (el menos productivo de los éxitos). 'Profesionales' que se sitúan como ejemplos, del hacer y casi del ser (muchas críticas y comentarios aludían al modo de comportarse de ciertos ponentes, y su falta de alienación en el clima de "buen rollo").
Aderezado con acciones "casuales", que tomando tu fórmula, serían parte de esa guionización: una "ponencia original" con cliente y estudio, para "relatar" las relaciones que se dan entre esos dos elementos y sus "puntos de vista". Donde además el cliente es un sponsor. -
xavib
Registrado desde 05/10/04 / Número de posts: 1494
A mi no me parece que el problema sea de trasfondo ideológico del MAD, sino algo más bien de modelo social. A fin de cuentas el MAD es un escaparate, cumple su función, y nadie va engañado. Todos sabemos que vamos a ver lo lejos que mean los que están en el escenario y no creo que haya que darle más importancia. Es un ejercicio estético, diría.
También creo que este debate es el chocolate del loro. No estéril o vacío, sino el menor de los problemas. Comparto gran parte de lo que dices pero no me parece ni de lejos tan obsceno como muchas otras cosas que vemos a diario justo antes de mirar hacia otro lado. Que un medio presuntamente independiente deje de serlo es algo que ha ocurrido desde que existen los medios, y mucho más desde que las marcas dejan de representar a sus productos para convertirse en estilos de vida.
No eludo responsabilidades, los que de una forma u otra comunicamos tenemos una responsabilidad para con los que reciben el mensaje... pero hasta cierto punto. Sinceramente, el problema para mí reside más en la falta de criterio de la sociedad en general que en la capacidad de manipulación de las marcas. De la sociedad que puede recibir esa clase de mensajes, se entiende. -
Aitor
Registrado desde 03/07/03 / Número de posts: 70
San_Meister, estoy de acuerdo contigo. Más allá de "cómo se plantean estos eventos" cabe la posibilidad de imaginar un escenario mejor. Es lo que intento. ¿Debemos conformarnos con el statu quo o podemos analizar las carencias y proponer caminos?
xavib, creo que tienes razón. No es un problema específico del MAD, sino de la sociedad en su conjunto (véase "la sociedad del espectáculo" de Debord). Aunque no por ello debemos dejar el análisis de lado. Es muy interesante tu posición porque de ella se desprende que no se puede hacer otro tipo de evento: sólo este, que es reflejo de la sociedad, puede ser exitoso. Lo peor de todo es que probablemente tengas razón. Un evento de otras características más reposado, participativo y que construya desde el común, no contaría con los apoyos institucionales y corporativos que tiene éste. De ahí que en mi conclusión no pretenda cambiar su esencia, sino dotarlo con alguna herramienta que haga de contrapunto. -
Ricoy
Registrado desde 29/05/02 / Número de posts: 3906
Me parece uno de los posts mas interesantes que he leido nunca en DMSTK y no me parece ni de lejos el menor de los problemas. Pienso que los creadores han sido devorados también por la maquinaria como no podía ser de otra forma (cuando no se han tirado de cabeza en sus fauces) y que en su mayoría acaban siendo una rueda mas del engranaje, lo presuntamente contracultural está dictado por el establishment y no hay salida posible en un engranaje en el que si no colaboras no existes, asi de simple. Decir que el problema reside en la falta de criterio de la sociedad es una manera de echar balones fuera ¿quien forma ese criterio? -
joshuatree
Registrado desde 13/12/02 / Número de posts: 9302
Yo lo leí! :)
Y estoy totalmente de acuerdo.
Ahora, dos cosas:
- Sé lo que me voy a encontrar en el MAD. Y mucha gente más. Al final, hay que filtrar y quedarse con lo bueno (el talento de Trochut y su enorme humildad, por ejemplo)
- Lo mejor del tío de Waskman es su ironía. ;)Moderador | Domestika.org
..............................................................
//////// PXF //////// -
xavib
Registrado desde 05/10/04 / Número de posts: 1494
Aitor, en realidad si creo que hay otros modelos pero todo se reduce al aforo. Están los DMSTK meetings, por ejemplo. El modelo no es antagónico pero también están esponsorizados a pesar de tener un aforo mucho más limitado. Más allá de eso, ¿qué marca en su sano juicio pondría dinero para que se junten 4 creativos a lanzar ideas y a ensuciarse las manos? Y lo que es más, ¿por qué iban a hacerlo en un país en el que las palabras investigación, innovación y creatividad suenan a ocultismo?
A menudo olvidamos que estamos en un círculo muy muy cerrado, más o menos hacia el culo de una sociedad que vive muy por encima sus posibilidades a costa de gran mayoría de la población, que vive muy por debajo de sus necesidades. Y no pretendo hacer demagogia, quede claro, pero cada vez me cuesta más plantearme ciertas cosas.
En mi opinión, todo se reduce a los números. Los números definen y han definido las clases. Eres A, B o C en función de lo que tienes , de lo que tienen los de tu alrededor o de lo que aparentas tener. Joder, lo hemos vivido de pequeños, quizá con menos presión de las marcas pero si en el patio del cole llevabas un bocata tortilla en lugar de foiegras la piara o bollycao, eras de un grupo distinto que si tenías desayuno y pegatina todo en uno. Hoy puedes multiplicar esa presión por 1000 y te quedas corto. Videoconsolas de bolsillo, vestuario "oficial", colecciones de cromos, canales de televisión temáticos... y todo sin ninguna barrera moral en los centros de educación, donde cambian las clases religión o ética por tecnología, y donde separan a los alumnos en grupos para "no entorpecer a los que van mejor", pasando todos de curso unos con más esfuerzo que otros.
Ricoy, al contrario, no tiro pelotas fuera. Ese criterio debería formarse en el proceso educativo, en mi opinión. Y ese proceso educativo debería ser una prioridad y deberíamos ser mucho más exigentes con él. Pero cada vez más nos da lo mismo. En el fondo, nos da lo mismo todo. Estamos centrados en nuestras cositas, en acomodarnos y acumular todo lo que podamos. Hablo de la sociedad en general, por supuesto, luego cada uno sabe lo suyo.
Estoy contigo en que quizá no sea el menor de los problemas, sobretodo cuando los creadores deberían ser el "motor del cambio", sea cual sea ese cambio. Pero luego uno ve cómo salen los chavales de las escuelas y se le caen los huevos al suelo, con perdón. Desde los centros educativos no dan alternativas, hay unos cuantos caminos y salirse de ellos tiende a significar el fracaso estrepitoso.
Si tiro del hilo llego a la conclusión de que hoy la contracultura no es interesante para los creadores si no hay una marca de streetwear patrocinando un evento. Generalizando, ¿si? Por supuesto hay rincones para todo.
¿Qué herramienta puede hacer de contrapunto a eso? Bueno, eso que sólo es mi punto de vista... -
Juanjez
Registrado desde 24/07/04 / Número de posts: 276
A mí este enorme post me parece interesante, más que nada por apartarse del tipo habitual de crítica al MAD y generar otro tipo de debate más allá de "el año que viene me pido que venga Fulanito" o "no había wifi y me vi obligado a dejar de tuitear como se debe el magno evento con al MacBook".
Pero lo que dice, al menos para mí, son obviedades bien gordas. Será porque la perspectiva de Aitor no es tan "radicalmente opuesta a la de cualquier otro asistente" como quisiera creer.
Vamos, que Waskman hace todas esas maldades para vendernos productos Vodafone lo sabíamos.
Y que en la pantallaza hay un logo de Vodafone al lado del de DMSTK por alguna razón, también.
Desde luego el MAD es un muestrario de "estrellas" que van ahí a impresionar a la chavalería.
No son el tipo de estrellas que yo mataría por ver y el mundo de la publicidad me repele, pero de todo tiene que haber en estos mundos de Dios y los que van saben a lo que van.
-
Aitor
Registrado desde 03/07/03 / Número de posts: 70
XD. Juanjez, pues me alegro de ver que no soy el único. Me alegro mucho. Si este post sirve como catalizador para una multitud de expresiones hasta ahora más o menos subterráneas, ya es algo. A mí, sin embargo, me gustaría ir más allá. Cuando menos abrir un territorio de reflexión en la organización del evento y que eventualmente pueda tener incidencia en la estructura. -
MiraRuido
Registrado desde 30/05/06 / Número de posts: 232
Buen aporte, Aitor.
Aunque estoy básicamente de acuerdo con Juanjez. -
Juanjez
Registrado desde 24/07/04 / Número de posts: 276
Hombre, lo que pasa es que entre los asistentes al Mad hay multitud de chavalería que trabaja en agencias, y supongo que darían ,no digamos las vacaciones, sino un brazo por meterse de polizones en el equipaje de algún ponente. Si ese es el público que busca el Mad pues me pacere fenómeno. Porque también tienen su corazoncito, joer.
En ese ambiente, al menos para mí, Trochut es como la gota de Fairy cayendo en la sartén, y ojalá hubiese mas trochutes.
Pero supongo que no es tan facil contentar a todo el mundo.
Quizá los meetings son más interesantes que el Mad en ese aspecto, y dan canapés. -
Odrakir
Registrado desde 07/07/04 / Número de posts: 1030
Madre mía, no sabía que se podía escribir tanto texto en domestika! :P
Es interesante, pero básicamente estoy de acuerdo con xavib, no lo veo como un problema del MAD sino como un problema de la sociedad o, si quieres concretar más, del sector publicitario y de lo que le rodea (compradores incluidos). Todos y sobretodo los que trabajamos en esto, sabemos que en el fondo es un engaño, que el algún momento hemos vendido nuestra alma al diablo por hacer algo que nos gusta, pero que nuestro jefe, al fin y al cabo, son las marcas y sus objetivos son meramente comerciales y nada es tan bonito como nos quieren (queremos) vender.
Una vez que aceptas entrar, el juego consiste en hacerlo lo mejor posible. Y en eso gente como la de Waskman y La Despensa (que no La Nevera) son los mejores. La "noticia verdadera" de Waskman no es verdad porque sea noticia, creo que no era eso lo que intentaba decir. Es verdad porque realmente hacían lo que planteaban, realmente montaron su oficina en una valla (no sé si realmente trabajarían mucho ahí), realmente enviaron a los bloggers a hacer mil cosas y realmente crearon la casa móvil. Que todo eso sea real consigue que tu campaña salga en los medios en forma de noticia sobre una campaña de publicidad, pero noticia al fin y al cabo.
En el caso de La Despensa, pues bueno, la pelea entre Reyes y Papá Noél, puede considerarse una tontería o no, depende. El debate se podría volver tan profundo como éste. Es cierto que ellos hicieron algo muy ligero y divertido, pero funciona, vende, la gente se siente identificada.
Lo dicho, están en el juego y una vez que lo aceptas para mi lo único criticable es no jugar lo mejor que puedas -
Wences
Registrado desde 11/08/02 / Número de posts: 10978
Aitor, te agradezco que inicies un hilo de debate sobre el tema del MadinSpain, ya que como se ha comentado, no se suele tratar en profundidad este asunto.
Conociendo tu trayectoria y por las conversaciones que hemos tenido en otras ocasiones, entiendo tu punto de vista y lo comprendo, aunque no lo comparto.
El Mad, desde su creación en el 2003, ha ido poco a poco transformándose. Muchos quizá piensen que no ha sido así, pero sí que ha ido evolucionando hacia lo que hace unos días los asistentes han podido ver. Y lo seguirá haciendo. Para mi, como creador del evento, el Mad pretende convertirse en algo que aún no ha acabado siendo, pero que es necesario que previamente vaya dando sus pasos.
Por supuesto que en muchas ideas de lo que nos gustaría que fuera un evento de estas características coincideremos, pero tampoco hay que alejarse mucho de lo que ya hay. En ese sentido somos totalmente honestos. ¿Que aparecen productos y marcas en el Mad? Sí, y seguirán apareciendo, afortunadamente. No creo que eso sea la mayor problemática de los eventos. Quizá el mayor problema es que tengamos que ser nosotros los que intentemos desarrollar actividades de este tipo (al igual que los Domestika Meetings), porque ni las organizaciones ni colectivos públicos lo hacen.
Sigamos con la discusión..................................................................................................
Wences Sanz
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Kaax
Registrado desde 01/12/05 / Número de posts: 839
buff cuantos temas se han tocado y que profundos algunos!! creo que daria horas y horas de debate y nunca se acabaria. Creo que es un post interesante y hasta cierto punto lo comparto pero no creo que el MAD deba ser responsable de cambiar la realidad de nuestro sector. Como decía xaviB, es un escaparate, que se podrá hacer mejor o peor, pero al fin y al cabo un escaparate para un target en específico, además que es imposible contentar a todo el mundo y no todo el mundo es trochut.
Yo no veo mal que hayan patrocinadores para el evento, recordemos que de algun lado tiene que salir el dinero para los que estan meses y meses dedicándose a organizar eventos de estas características y poder contentar a un público determinado...por eso, que hayan patrocinadores es totalmente lógico, a caso no trabajamos para clientes que nos aportan dinero para pasar a fin de mes? pues es lo mismo, en el momento en el que se exige una dedicación y requiere unos costes para poder montarlo todo, pues no por eso es un peor evento moralmente hablando.
Sobre la pregunta de ricoy...¿quien forma ese criterio? yo lo tengo claro, uno mismo. De uno siempre dependerá la recepción, su entendimiento, y lo que quiera aprender de ello o no. Que hay ponentes como Waskman? pues siempre habrá algo positivo con lo que quedarte y cosas negativas que rechazarás porque no estás de acuerdo o por tus propios valores que has adquirido durante toda tu vida...por eso no veo justo hacer responsable a un evento ya que no puede controlar la moralidad de las palabras de quiénes salen a iluminar... Quizás pueda ir viendo que es lo que quiere el público y que es lo que no, pero aquí podria estar el problema... y aquí vendria uno de los puntos explicados anteriormente... si quiénes van al MAD es un público que sabe a que está jugando y quiere ver a Waskman, a caso se les debe ignorar porque se deba hacer un juicio de moral antes y decidir, como una verdad absoluta (que puede no serlo, no lo olvidemos), que es lo políticamente correcto para un nuevo punto de inflexión en nuestra realidad? Yo creo que demasiada responsabilidad se le estaria dando a un evento que cuyo fin es reunir un fin de semana a gente que reune mismas inquietudes, mismas pasiones sobre un sector en concreto.. Y eso lo cumple perfectamente, sinó que se lo pregunten a los que estuvieron y por eso la mayoria, solo hace críticas como que la wifi no va bien, o que le hubiera gustado más ver a ese otro diseñador en vez de a fulanito... por eso, se da por hecho que ya estan metidos en el juego, conocen las reglas, lo bueno y lo malo de esta profesión, pero aun así... quieren conocer al diseñador que es capaz de hacer tal pieza, o al creativo que es capaz de mover multitudes.
Y sobre lo de las agencias que venden y predican el buen rollo + horas extras = éxito. Yo discrepo y nunca las he escuchado porque no creo en esa filosofía, y si escucho ponencias reivindicando esa fórmula, ya estaré yo para decirme, que se puede crecer, hacer un gran trabajo, y no tener que vender
el alma para otros. Por eso yo nunca podría irme a shackleton o similares. Pero eso es algo que yo elijo por mi actitud ante la vida y mis valores... Uno puede siempre hacer un gran trabajo sea para quien sea y no por ello tienes que poner el trasero. Así que si viene algun ponente con dicho discurso, pues se le respeta como una forma más de hacer las cosas y luego, internamente, te lo quedas para ti o lo rechazas, pero no juzgas a un evento por haber sido el escaparate de dicho discurso.
Y ya finalizando, creo que el MAD, tiene cierta responsabilidad a la hora de dirigir hacia donde irá su evolución, pero no creo que tenga que hacer juicios de antemano morales de lo que está bien o está mal.... para eso estamos todos nosotros, para decidir por uno mismo que cosas te aportan y que cosas no. El sector es así, si lo quieres cambiar, el cambio empieza por uno mismo, no aceptando por ejemplo esas fórmulas de éxito tan difundidas por las grandes agencias...
buen post Aitor.
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_sm
Registrado desde 06/05/02 / Número de posts: 95
Me parece interesante el aporte de Aitor.
Pero estoy con Wences que el MAD va evolucionando año a año. Y aun estamos lejos de ver lo que será el MAD en 2, 5, 7 o 10 años... espero que muchos podamos verlo.
A mi me encantaría ver como decía alguien arriba, más Trochuts pero no por su trabajo (que también...) me fascinó su humildad, la cantidad de veces que dio las gracias por los aplausos eso hace grande a la persona, más que sus trabajos (aunque es de lo mejorcito de España). Con respecto lo que se comenta de las marcas, creo que es una discusión sin sentido no tengo ni idea del presupuesto que maneja el MAD pero sin marcas detrás sería imposible ni plantearse lanzarse algo así, a no ser que cada uno pagase entre más de 200€ por asistir con lo que tendrías la mitad del aforo o menos... Pienso que ver como hay unos locos que hacen cosas increibles y que te planteas como lo hacen... ¿como le venden eso a vodafone? pues a mi en lo personal me motiva a como lo debería hacer yo... como puedo tener una idea loca y aprovechar a un cliente para vendersela...
Y al final, el MAD tiene marcas y productos, y yo también trabajo para ellas, así que cómo no voy a ver eso en un evento que es para mi target.
Yo me quedo con esto que es mi premisa para estos eventos:
Como dice en el bestseller más grande de todos los tiempos: retened lo bueno y dejad lo malo.
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xavib
Registrado desde 05/10/04 / Número de posts: 1494
A lo de juanjez añado que para esa chavalería trabajar para Rolex es lo más parecido a tener un Rolex. Quien dice un Rolex dice cualquier marca gorda. Eso te coloca entre los que comen bollycao en el patio del cole. A muchos de nosotros nos la trae al pairo, pero siguen habiendo clases y hay gente que mordería por subir un nivel. Para triunfar, a pesar de haberse dejado las pestañas en un conjunto de piezas de dudosa calidad. Pero da igual, es Rolex y mola.
Por eso pienso que el problema empieza antes de decidir si bombero o ramblero. La escala de valores de uno empieza por la educación de uno, y si tendemos hacia un modelo que sólo da respuestas al final nadie hará las preguntas. -
Ricoy
Registrado desde 29/05/02 / Número de posts: 3906
_sm
Pienso que ver como hay unos locos que hacen cosas increibles y que te planteas como lo hacen... ¿como le venden eso a vodafone?
Esa es una de las trampas: pensamos que las marcas son muy conservadoras estéticamente y que luego hay unos cuantos locos geniales que les venden ideas rompedoras y vanguardistas con lo que la marca consigue su objetivo: se coloca el cartel de "soy cool" En realidad las marcas van devorando las novedades y los talentos a velocidad supersónica y son ellas las que van detrás de los creadores, no al revés.
Volviendo al tema general tal vez estamos hablando de un tema muy global del que Mad no es mas que un reflejo. Como han apuntado por ahí la clave tal vez esté en la educación, pero a ver quien cambia eso cuando la propia escuela empieza a adoptar criterios de rendimiento económico y productividad y cada vez se despreocupa mas de crear seres humanos con pensamiento independiente
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